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¿Por qué terapia ocupacional?
- 16 de julio de 2022
- Publicado por: Maria Pinar Lopez
- Categoría: Noticias Sin categoría
Los niños y niñas con altas capacidades intelectuales tienen una peculiaridad biológica que supone una forma diferente de procesar la información y por lo tanto, una forma diferente de sentir, aprender y percibir el mundo.
Diversos autores han puesto de manifiesto que no sólo poseen una inteligencia mayor, sino que su motivación, emotividad, creatividad, personalidad y temperamento se desarrollan de forma completamente diferente a los de la población normalizada. En palabras de Eva R-Alegría, J. Luis Pérez y Félix Ruiz, autores de “A mí no me parece”, ser brillante, tener una gran imaginación, una enorme memoria y ser capaz de reflexionar y disfrutar de temas profundos, puede hacerte muy feliz, pero para eso, el niño tiene que ser consciente de sus habilidades y de sus carencias. Hay que hacerle partícipe de su condición, ver las cosas buenas que le aporta y las dificultades.
Las leyes de educación, consideran a este colectivo como alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, hablan de la importancia del desarrollo integral de la persona, teniendo en cuenta las esferas física, cognitiva y socioemocional, y sin embargo, no suele aplicarse ese concepto de desarrollo global, sino, que en el mejor de los casos, tan sólo se centran en que adquiera ciertos conocimientos, que pueden ser más o menos significativos para la persona.
La configuración cerebral es algo biológico, que va más allá de un CI elevado.Se trata de un cerebro cuyas estructuras se han desarrollado de un modo diferente y por tanto funcionan de manera diferente. Es cierto que cuando son pequeños tienen un mayor número de conexiones neuronales, mayor número de psinapsis, pero no todas las neuronas en todas las áreas del cerebro serán igual de rápidas; es un cerebro que se desarrolla de forma asincrónica, por lo que no es extraño que aparezcan dificultades a nivel psicomotor y sensorial, así como otras dificultades del aprendizaje. Con frecuencia se atribuyen estas dificultades a otras causas, como problemas de atención, falta de trabajo.. ignorándose que ciertos problemas o conductas que manifiestan pueden ser debidas a una mala integración de la información y a una extrema sensibilidad.
Según la NAGC un tercio de l@s niñ@s con altas capacidades presentan dificultades debidas a un mal procesamiento sensorial.
Generalmente, ante estas dificultades se asume una postura de resignación: “es un niño torpe”, “es una niña muy introvertida”, “se porta mal”, “no hay quien lidie con él/ella”, y lo que se ignora en la mayoría de los casos es que estas dificultades no suelen ser temas triviales, sino que tienen repercusiones que van más allá de que el niño o niña en cuestión se tropiece demasiado a menudo, tenga mala letra o no se le den bien los deportes por mencionar de forma superficial algunas de las situaciones que nos encontramos, y son aspectos que se pueden y se deben trabajar.
Estas dificultades o disincronías que encontramos en el colectivo, influyen en el desarrollo emocional, pueden causar problemas derivados de una mala gestión de la autoimagen, autoestima y autoconcepto, en problemas sociales por mala gestión del impulso, en problemas escolares por confundir falta de atención con dificultades del procesamiento sensorial…. Es decir, afectan a todos los aspectos de su vida diaria
He aquí la importancia del terapeuta ocupacional, ya que somos los profesionales que evaluamos y tratamos todo aquello que esté dificultando el desempeño en las actividades de la vida diaria (autocuidado, actividades académicas, juego y ocio), tanto en el centro escolar como fuera de él (hogar y ocio y tiempo libre). Nuestro objetivo es responder a las necesidades del alumnado, adaptar el entorno y hacerle partícipe de él.
Si queremos favorecer el desarrollo integral del niño, no podemos centrarnos sólo en lo que “marca el currículo”, sino que tenemos que ver a la persona en su totalidad, favorecer el desarrollo de sus puntos fuertes, y detectar cuáles son los débiles, para poderlos trabajar y ayudarle así a conseguir que alcance su máximo potencial y la mejor calidad de vida posible.
